Boadilla y más

Un robot educativo que lucha contra el bullying y ayuda a tratar el autismo

La ingeniería robótica más revolucionaria al servicio de la educación, el tratamiento de trastornos infantiles y la prevención de fenómenos como el acoso escolar. Es la propuesta en la que, desde 2009, trabaja la start-up española Aisoy Robotics, que ha desarrollado una tecnología robótica pionera centrada en el entorno educativo y muy enfocada a personas con autismo o daño cerebral.

El grupo de matemáticos e ingenieros que formaron Aisoy Robotic fue el responsable de desarrollar «el primer robot capaz de expresar emociones», que cuenta con un motor emocional para evolucionar según la propia experiencia del dispositivo, un motor de diálogo para poder conversar con él y un revolucionario «mentor», que descubre las inteligencias del niño y las estimula.

Ahora, la compañía alicantina comercializa una nueva generación de robots, llamados Aisoy1 KiK, una herramienta con múltiples recursos para tratar a niños con diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA), déficit de intención o hiperactividad. Aisoy Robotics apuesta por la robótica emocional y la inteligencia artificial desde el parque científico de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche (Alicante).

Este robot social e inteligente, basado en la potente computadora Raspberry Pi 3, incluye el uso de un mecanismo que ayuda a mejorar las habilidades cognitivas, emocionales y sociales.

Es capaz de almacenar en su memoria mediante un monitor de emociones sus experiencias, lo que le hace reaccionar de manera similar a como lo haría una persona, aprendiendo de tu entorno y ofreciendo las respuestas más adecuadas a cada persona.

En su última versión, los robots pueden interconectarse en la nube y comunicarse con otros Aisoy1 Kik para compartir la información recabada y mejorar la experiencia, lo que se ha visto como un primer paso hacia el ‘Internet de las Cosas Afectivas’ que promueve este proyecto.

Aisoy1 Kik está dotado de un complejo sistema de sensores y actuadores que le permite recopilar información del entorno que le rodea y actuar sobre él. Entre ellos, sensores de tacto, micrófono para detectar el habla, acelerómetro para conocer la posición de su cuerpo y una cámara que permite detectar caras en su campo de visión, la luminosidad del ambiente, colores (beta), OCR y códigos QR, para enriquecer cualquier juego o actividad que el robot lleve a cabo con el niño.

El número de casos de autismo en España crece a razón de 1 por cada 67 nacimientos, un ratio muy desolador respecto al 1 por cada 1.000 que se registraba hace una década.

La propuesta de Aisoy Robotics está muy centrada en la ayuda a niños con trastornos, de forma que el robot actúa como un ayudante del terapeuta, expresando emociones para mejorar el vínculo emocional con el niño y proponiendo juegos para ejercitar distintas habilidades como la creatividad, la resolución de problemas y el trabajo en equipo. Aisoy1 Kik está creado para mejorar significativamente la calidad de vida del niño.

Además, este robot educativo de creación española, no es solamente un juguete inteligente «sino una completa herramienta educativa y creativa», que trabaja para forjar un mejor futuro personal y profesional del usuario.

Mediante la tecnología propia Aisoy Lab App, el niño aprende a programar, realiza retos y despierta su curiosidad con contenidos orientados al desarrollo de las inteligencias múltiples. Esta tecnología le ha valido a Aisoy Robotics el premio como empresa innovadora en el sector de la educación.

Además, el robot se ha convertido en un importante aliado para combatir el bullying, un fenómeno que crece imparable en España con un aumento del 20% en el último año (más de 1.400 casos en 2017) y que se cobra la vida de 200.000 jóvenes y niños al año en la Unión Europea, según informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El robot de Aisoy permite mantener diálogos fluidos y coherentes, razonar y desarrollar empatía, lo que ayuda a detectar estos casos. La empresa alicantina colabora con el programa escolar Brave Up en el desarrollo de una aplicación web y móvil para concienciar sobre el bullying.

El robot, «está preparado para acercarse a jóvenes a los que es difícil acceder emocionalmente», siendo más sencillo que estos compartan sus sentimientos con un dispositivo robótico antes que con sus padres o profesores.

www.aisoy.es

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